jueves, 21 de agosto de 2014

Una reflexión el el 474 aniversario de Arequipa

Por Hugo Amanque Murguía
Estamos a pocos días de conmemorar el  cuatricentésimo septuagésimo cuarto aniversario de la fundación española de Arequipa, denominada como la “Ciudad Blanca”, no solo porque algunas calles  fueron construidas con el blanco sillar que se originó en los volcanes de nuestra hermosa Arequipa, sino que también se caracterizó porque fuimos una ciudad muy limpia y ordenada que heredamos de nuestros antepasados. También se nos denomino, como la “Cuna Jurídica” del Perú por los mejores  historiadores del país, porque aquí nacieron los personajes más  ilustres de la política y del  derecho  de nuestro República desde el siglo XVII hasta el siglo XX.
Entre ellos destacaron con claridad, el poeta, jurista y prócer, Mariano Melgar Valdivieso que lucho contra el colonialismo español. El jurista, abogado y Presidente del Perú, Francisco García Calderón que tuvo mucha gravitación en la Guerra con Chile.  Asimismo,  el Presidente del Perú y Presidente de la Corte Internacional de Justicia,  Don José Luis Bustamante y Rivero. Es más. La historia republicana del Perú, reconoció en múltiples ocasiones a Arequipa como  “El león del Sur” porque fuimos la ciudad más rebelde y revolucionaria del país en el lado sur, ya que nuestros antepasados lucharon y ofrendaron sus vidas en defensa de la Constitución, la ley y la moral.
Es decir, nosotros somos herederos de la capital del civismo, porque ninguna ciudad como Arequipa, lucho tanto contra los tiranos y dictadores de antaño, ya que siempre fuimos amantes de la libertad y espíritu nacionalista que fue la aspiración de todo el Perú que nuestros padres y abuelos enarbolaron.  Ser Arequipeño es un motivo más que suficiente para estar orgulloso de nuestro pasado, de nuestro presente y nuestro futuro.  Somos un legado que nació y se fortaleció cada década ya que con nuestro esfuerzo colectivo y solidario, reconstruimos nuestra ciudad en múltiples ocasiones cuando fue destruida por varios terremotos. Los characatos  como nos denominan a los arequipeños, tenemos el deber hoy  de mantener en alto nuestra dignidad y civismo que hemos heredado de nuestros antepasados.
 Ese espíritu libertario y de justicia social, fue, es y será por siempre nuestra aspiración colectiva que los mistianos queremos para nuestra Patria. En estas fiestas jubilares de nuestra querida Arequipa, las generaciones jóvenes de hoy, tenemos múltiples compromisos y deberes con suelo que nos vio nacer. Solo quiero señalar tres aspectos importantes en estas fiestas jubilares de nuestra patria chica. En primer lugar, tenemos el deber moral de reivindicar y revalorar a Mariano Melgar con sendos homenajes al conmemorarse el año 2015, el bicentenario de su muerte. En segundo lugar, hacer un esfuerzo colectivo que nos comprometa a todos para recuperar y rehabilitar el río que es fuente de vida de todos los mistianos y me refiero concretamente al Río Chili.
En tercer lugar, somos una ciudad que fue declarada como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Tenemos que hacer el esfuerzo para restaurar nuestro Centro Histórico y eso supone una fuerte inversión económica, para lo cual sugiero que se cobre un impuesto municipal a todos los turistas que ingresen a Arequipa lo que contribuiría a embellecer nuestra ciudad ante los ojos de todo el mundo. Feliz 474 aniversario Arequipa

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