Por Hugo Amanque Murguía
Estamos a pocos días de
conmemorar el cuatricentésimo
septuagésimo cuarto aniversario de la fundación española de Arequipa,
denominada como la “Ciudad Blanca”, no solo porque algunas calles fueron construidas con el blanco sillar que
se originó en los volcanes de nuestra hermosa Arequipa, sino que también se
caracterizó porque fuimos una ciudad muy limpia y ordenada que heredamos de
nuestros antepasados. También se nos denomino, como la “Cuna Jurídica” del Perú
por los mejores historiadores del país,
porque aquí nacieron los personajes más
ilustres de la política y del
derecho de nuestro República
desde el siglo XVII hasta el siglo XX.
Entre ellos destacaron con
claridad, el poeta, jurista y prócer, Mariano Melgar Valdivieso que lucho contra
el colonialismo español. El jurista, abogado y Presidente del Perú, Francisco
García Calderón que tuvo mucha gravitación en la Guerra con Chile. Asimismo,
el Presidente del Perú y Presidente de la Corte Internacional de
Justicia, Don José Luis Bustamante y
Rivero. Es más. La historia republicana del Perú, reconoció en múltiples
ocasiones a Arequipa como “El león del
Sur” porque fuimos la ciudad más rebelde y revolucionaria del país en el lado
sur, ya que nuestros antepasados lucharon y ofrendaron sus vidas en defensa de
la Constitución, la ley y la moral.
Es decir, nosotros somos
herederos de la capital del civismo, porque ninguna ciudad como Arequipa, lucho
tanto contra los tiranos y dictadores de antaño, ya que siempre fuimos amantes
de la libertad y espíritu nacionalista que fue la aspiración de todo el Perú
que nuestros padres y abuelos enarbolaron.
Ser Arequipeño es un motivo
más que suficiente para estar orgulloso de nuestro pasado, de nuestro presente
y nuestro futuro. Somos un legado que
nació y se fortaleció cada década ya que con nuestro esfuerzo colectivo y
solidario, reconstruimos nuestra ciudad en múltiples ocasiones cuando fue
destruida por varios terremotos. Los characatos
como nos denominan a los arequipeños, tenemos el deber hoy de mantener en alto nuestra dignidad y
civismo que hemos heredado de nuestros antepasados.
Ese espíritu libertario y de
justicia social, fue, es y será por siempre nuestra aspiración colectiva que
los mistianos queremos para nuestra Patria. En estas fiestas jubilares de
nuestra querida Arequipa, las generaciones jóvenes de hoy, tenemos múltiples
compromisos y deberes con suelo que nos vio nacer. Solo quiero señalar tres
aspectos importantes en estas fiestas jubilares de nuestra patria chica. En
primer lugar, tenemos el deber moral de reivindicar y revalorar a Mariano
Melgar con sendos homenajes al conmemorarse el año 2015, el bicentenario de su
muerte. En segundo lugar, hacer un esfuerzo colectivo que nos comprometa a
todos para recuperar y rehabilitar el río que es fuente de vida de todos los
mistianos y me refiero concretamente al Río Chili.
En
tercer lugar, somos una ciudad que fue declarada como Patrimonio Cultural de la
Humanidad por la UNESCO. Tenemos que hacer el esfuerzo para restaurar nuestro
Centro Histórico y eso supone una fuerte inversión económica, para lo cual
sugiero que se cobre un impuesto municipal a todos los turistas que ingresen a
Arequipa lo que contribuiría a embellecer nuestra ciudad ante los ojos de todo
el mundo. Feliz 474 aniversario Arequipa
No hay comentarios:
Publicar un comentario